Mitos mitologia - diccionario basico de mitologia
DIONISOS
De Tebas, hijo de Zeus y de Semele. Es el dios Baco de los romanos. Hera, celosa siempre, tomó la figura de Beroe, nodriza de la princesa, y le aconsejó durante su embarazo aue exigiese de su amante que viniese a visitarla, como prueba de su amor, con toda la magnificencia de su gloria. Zeus se resistió por largo tiempo a esta petición hasta que finalmente accedió y se presentó de pronto en medio de rayos y relámpagos, con lo que abrasó el palacio y Semele pereció entre las llamas. Hefesto retiró del palacio en llamas a Dionisos por orden de Zeus. Macris, hija de Aristea, se hizo cargo del niño y lo entregó a su padre, que lo introdujo en su muslo donde lo hizo coser por Sabasio y donde lo retuvo hasta que concluyó el tiempo que le restaba para los nueve meses de gestación. Cumplido este tiempo, se lo entregó a Hermes y éste lo cedió a Atamas, rey de Orcomeno, y a su esposa Ino para que lo cuidase, lo que hizo con la ayuda de las Hiadas, las Horas y las Ninfas, hasta que llegó a la edad de poder ser instruido, de lo que se encargaron las Musas y Sueno. Una vez adulto, Dionisos conquistó la India con un ejército de hombres y mujeres, llevando en lugar de armas, tirsos. Después pasó a Egipto, donde enseñó la agricultura a los seres humanos, plantó viñedos y fue adorado como el dios del vino, de la fertilidad y de la vegetación. Castigó con severidad a los que quisieron oponerse a su culto y salió triunfante de todas las asechanzas de Hera. En una ocasión, huyendo de la implacable diosa, cayó rendido de fatiga y se quedó dormido. Una culebra de dos cabezas lo atacó, y Dionisos, despertando de repente, la mató con un golpe de sarmiento. Hera le infundió una especie de locura que le hizo ir errante por el mundo. De Egipto pasó a Cibeles, ciudad de la Frigia, donde, admitido a las expiaciones por Reas, se le inició en los misterios de los dioses. En la guerra de los gigantes realizó gandes proezas, siempre animado por Zeus. En una leyenda sobre este dios se dice que en esta guerra los Titanes lo hicieron pedazos, pero Atenea cogió su cabeza, cuando aun respiraba, y se la llevó a Zeus, quien, recogiendo el resto de sus miembros, los animó de nuevo después de que Dionisos durmiese tres noches seguidas con Perséfone.
Finalmente, reconocido como dios, pudo ascender a los cielos acompañado de su madre a la que rescató del Hades entregando a cambio una rama de mirto, su tesoro más preciado.
Tenía un templo en Arcadia, donde se despedazaba a las jóvenes a latigazos.
Los ojos de Dionisos eran negros como los de las Gracias, y llevaba una larga cabellera rizada de color dorado, y su juventud era eterna como la de Apolo. Se le representa por lo común con cuernos, símbolo de la fueza y el poder. Siempre aparece coronado de pámpanos, de yedra o de hojas de higuera, con el aspecto de un joven alegre y lampiño, bien porque los ebrios caen en una especie de infantilismo o para demostrar que el vino conserva al hombre y devuelve a los viejos la viveza de la juventud. La representación de Dionisos que se conserva en el palacio Borghese tiene un racimo de uvas en la mano y una pantera a sus pies.
Era el dios de los festines en los que distribuía por sí mismo el vino a los invitados y vigilaba que la porción que tocaba a cada uno fuese igual.
Se transformaba en genio infernal presidiendo las famosas congregaciones de brujos y brujas en los aquelarres. Se presentaba como un macho cabrío, con deformes pies que a veces semejaban las patas de un caballo y otras la hendida pezuña de un buey. Entre los brujos y brujas se le nombraba como Leonardo.
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