Mitos mitologia - diccionario basico de mitologia
CALIDONIA
Fue un jabalí al que se llamó así porque devastaba las afueras de Calidón, capital de la Etolia, de donde era rey Oeneao. Habiendo ofrecido este rey un solemne sacrificio a los dioses para agradecer la abundancia de la cosecha, Artemisa fue olvidada en este sacrificio. Entonces, la diosa, despechada, hizo aparecer un fabuloso jabalí que destrozaba los campos, desgajaba los árboles frutales y arrasaba la campiña. Era del tamaño de un toro, tenía las cerdas como lanzas y los colmillos como los de un elefante, y exhalaba un vapor tan pestilente que mataba a todo aquel que lo aspiraba.
Meleagro reunió de todos los lugares vecinos un gran número de cazadores para liberar al país de la terrible fiera. De estos cazadores, Echión fue el primero que arrojó su venablo contra el jabalí, pero erró el blanco. Jasón arrojó el segundo y obtuvo el mismo resultado. Mopso, si bien lo alcanzó, no llegó a herirle porque Artemisa desenclavó el hierro inmediatamente después de alojarse en el jabalí. Esto enfureció aún más al animal, que destrozaba cuanto se le ponía delante. Había ya varios cazadores malheridos cuando por fin Atalanta lo pudo derribar hiriéndole con una flecha detrás de la oreja. El resto de los cazadores, molestos porque una mujer hubiese sido la primera en derribar al jabalí, corrieron atropelladamente hacia la fiera, y Anceo, antes que ningún otro, quiso descargarle un segundo golpe con un hacha, pero el jabalí le hirió en un costado. Meleagro lo hirió con su venablo y con su espada y Amfiaro lo remató, de una certera estocada.
Meleagro, que se había enamorado de Atalanta durante la caza, le cedió parte del botín, presentándole la cabeza y la piel del animal, pero Plexipo y Toxeo, sus tíos, le arrebataron los despojos, pretendiendo que sólo a ellos pertenecían. Meleagro, furioso ante esta osadía, mató a ambos.
Los colmillos y la piel del animal fueron consagrados a Artemisa.
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